domingo, 8 de julio de 2012

Querido diario:

Por fin pude decir adiós. Hace mucho no tenía este sentimiento de paz, de estar bien conmigo y con el mundo. Me perdoné, perdoné a C y él también lo hizo conmigo. Por fin la batalla terminó ¡claramente la milicia no es lo mío!
Por hoy prefiero la paz, mis lecturas favoritas, mi familia, mis amigas, mis animales (...) todo lo que siempre he querido.
Sufriendo se aprende. Es como volver a nacer, a re.nacer, una versión mejorada, más madura. 
Estoy nerviosa, han pasado muchas cosas y no sé como resumirlas, en fin. He retomado mis cartas, son mi especie de diario, un alivio a tanto remolino que hay en mi cabeza. Escribiendo se me olvida que estoy en la tierra y puedo hacerlo por horas, es lo mismo que leer. Hace poco compré la gata de Colette ¡muero por leerla! es que Colette es mi perdición. Al igual que Claude y su historia, al igual que Muriel y su forma de sentir, al igual que Anne y sus travesuras. A Wilde juro que lo retomo si salgo con vida de "ese" episodio, pero es que él me hace pensar muchísimo y ya no quiero pensar tanto, quiero actuar. Eso aprendí en un año que fue difícil. No hay que pensar tanto las cosas, hay que actuar, ser feliz y dejar al resto que sea feliz también. Hoy puedo decir que estoy bien.

lunes, 2 de julio de 2012

Si entendieras a la primera, nada habría pasado.

Aquello que, creo, produce en mí el sentimiento profundo, en que vivo de, incongruencia con los demás, es que la mayoría piensa con la sensibilidad y yo siento con el pensamiento.
Para el hombre vulgar, sentir es vivir y pensar es saber vivir. Para mí, pensar es vivir y sentir no es más que el alimento del pensar.
Es curioso que, siendo escasa mi capacidad de entusiasmo, ella sea naturalmente más solicitada por los que se me oponen en el temperamento que por los que son de mi especie espiritual. A nadie admiro, en literatura, más que a los clásicos, que son a quienes menos me parezco (...)


Fernando Pessoa - El libro del desasosiego

domingo, 1 de julio de 2012

¡mi querido claude!

"Yo creo que para cada mujer se creó un hombre que es su esposo. Pueden existir varios hombres con los que podría tener una vida apacible, útil e incluso agradable, pero sólo hay uno que sea el esposo perfecto. Por lo que a mi respecta, probablemente no me casaré, porque tengo ante mi una tarea que sola llevaré acabo mejor, pero si Dios me hiciera conocer a mi hombre, me casaría con él"

Muriel "Las dos inglesas y el amor"

hoy

Hoy amanecí bien. La letanía me está dejando de lado ¡creo que lo merezco! No puedo pasar lloriqueando todo un invierno ¡y ya se va a cumplir un año! (...) En fin, hoy amanecí bien o al menos eso es lo que mi cabeza cree porque el corazón no me duele como en otros días, como a cada minuto. Ya la fuerza de gravedad me tira hacia otro lado y eso es bueno. Dejar ir, dejarte ir, dejar partir y olvidar. Viajar a nuevos lugares. Volver a nacer.
Olvidar y olvidarte (...)


música: algo de Chopin