sábado, 13 de septiembre de 2014

Eventualmente

Eventualmente me cansaré de escribir de el. 
(...) no paras de aparecer en mi cabeza y en mi pieza, nunca te enseñé mi escondite secreto, sin embargo eres capaz de viajar desde el mar y llegar hasta acá. A veces pienso que tienes poderes y que no quieres que te diga adiós.
Te dije adiós hace más de un mes y siento que la letanía cada vez es más pesada. Me cuesta respirar, me cuesta caminar, sin embargo me siento liviana, me siento en paz. 
Recuerdo cuando viajamos y prometiste que nunca nadie te daría tanta felicidad como yo. Pienso que es verdad, nunca nadie te dará tanta felicidad.

El invierno ahora es muy largo.




jueves, 11 de septiembre de 2014

Un fantasma.



Me siento en mi escritorio, prendo la vela que compré en el bazar de la fortuna y comienzan a sonar los nocturnos de Chopin (...) pena y fantasmas. Fantasma es una palabra inefable, quizá tienen mucho en común, la pena siempre está subyacente. 

El cuerpo es capaz de soportar mucho dolor ¿puede la mente soportar más que el cuerpo?
Mi mente está inquieta, discúlpame.


Tomaste la decisión más difícil, mi cuerpo puede aguantar pero mi cabeza (...) ¡si supieras como está mi cabeza!