Ok, lo asumo y me confieso, este pequeño diario es una especie de confesionario y he decidido comenzar este nuevo año retomando mi pequeño vicio narcisista: ¡he vuelto querido diario!
Hay tantas cosas que confesar y mi cabeza comienza a dar vueltas.
i) Hablaba con I sobre subir fotos de nuestro viaje y él convencido me decía "no lo hice porque odias las redes sociales" y es verdad, pero mi odio llega hasta cierto punto. Es verdad que soy semi hater, incluso conmigo misma, pero a veces me gusta mostrar que también puedo ser juvenil y tener viajes adolescentes. I ¿podrías subir una foto nuestra, esa en la que parezco chinita?
ii) Me robé un pedazo de torta del refrigerador. Roggendor, me haces pecar y ser mala el 2 de enero. Jolines, estoy perdida.
iii) Comienzo a juntar apuntes para esa larga prueba, para entrar a esa tan anhelada academia, cuando de verdad me gustaría recortar dibujos todo el día mientras canto canciones de José Luis Perales.
iv) ¿Qué puedo hacer si no puedo esperar para tenerte? me gustaría volver a tener ese casco para ser invisible y esconderme con facilidad cuando quiero descansar en mi querido campo.
Distance between you & me. Tearliner
